[ad_1]

5046496

Por Onofre Salvador.

Estar en tierra firme y volar alto tienen significados similares para algunas personas. Evidentemente, hay muchas similitudes siempre y cuando se mire desde un mundo irreal o se vuele hacia las llamadas burbujas, donde la visión se nubla y todo parece color de rosa para quien vuela tranquilamente sin la menor dificultad material.

Los discursos y las actitudes varían con bastante frecuencia una vez que los roles se cambian de los adversarios a los oficiales. Los hechos empiezan a desmentir a quienes se han distinguido durante mucho tiempo por criticar casi cualquier cosa, y mucho menos que lo harían de otra manera o mejor para ganarse el favor de los votantes.

A veces nos detenemos a observar a ciertos políticos y, para nuestra sorpresa, presentan una metamorfosis mental acelerada que les hace replegarse en sí mismos con tanta facilidad que parece que se han mudado a otra tierra lejana y están hablando con una sociedad que poco conoce. Uds.

.

Que uno vaya con la guitarra y el otro con el violín les sienta como anillo al dedo a quienes han criticado duramente las subidas injustificadas de los combustibles, el crédito, las medicinas, los alimentos, en fin, todos los demás bienes duraderos y de consumo.

No se puede negar que en ese entonces tenían sobradas razones para enfrentar estas cosas negativas; silenciarlos era aceptar lo erróneo de los esfuerzos pasados, pero bailar en el mismo círculo de apostar al olvido y superar en ciertos aspectos a los que le fallaron a esta ciudad en el pasado.

Actualmente, el oficialismo está apostando a una reelección anticipada, montando una ola que no se parece en nada a los juicios anteriores, minimizando en gran medida las oportunidades de los que están del otro lado del pavimento y dejando de lado muchas cosas, incluida la paliza constante a los que están en poder, los que están en el poder, o simplemente cambiarlos por otros con la acción directa de votar.

Veo mucha gente mareada; aquellos que parecen haber olvidado hace tiempo que el poder es efímero, haciéndose pasar por suecos y dando por hecho las sabias lecciones históricas en cuyo contenido se revelan innumerables hechos, puras lecciones para quienes se desvían de la realidad y creen que las cosas permanecen inalterables paso inexorable de tiempo.

He leído y escuchado afirmaciones en algunos medios que reducen o minimizan las opciones de los partidos de oposición frente al oficialismo. En ese sentido yo diría que la política sorprende, hay ejemplos por todas partes, mucho más cuando estás volando y desconociendo la realidad.

La política es cíclica, subestimar a los oponentes a través de lentes distorsionados nunca ha dado buenos resultados. Pero nada, cada uno tiene su librito y disfruta de la majestuosidad del libre albedrío.



[ad_2]

Artículo anteriorGrupo Piñero, BID Invest y Banco Popular firman alianza por el turismo
Artículo siguiente¡Sevilla, olvídate de la Copa del Rey! El título de LaLiga es tu objetivo, no las consecuencias del Real Betis